martes, 20 de noviembre de 2007
COSAS QUE SE IMAGINAN.
Azucar salado, miel diluida en alcohol, humo de una astilla de madera tropical, agua hirviendo que fue nieve, soledad (una madera y dos clavos); Sobres de té colgando del cabecero de una cama donde nunca duerme nadie, una abeja que entra por la ventana acompañando a una luz solar amarilla, paredes de piedra, música de clarinete a la segunda rayita de volumen, sombra de lágrima; Viejo buque de guerra repintado de verde pistacho y oxidado, amarrado en el puerto, (una atracción para niños) el orgullo de la armada pisoteado por mil botitas desatadas; Nosotros, unas hojas que no importan pero que nunca se repiten, agua y sal.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Si hubiera un Dios cierto, quizás le debamos el crédito de tanta faena invisible...
vivo entre seres sin rostro...
Publicar un comentario